17 de mayo de 2018

BARROCO: TEXTOS PARA TRABAJAR

Estimados poeliteratos.

Os muestro los textos que vamos a trabajar para perfeccionar los comentarios de texto.

Un cordial saludo.

Juan Miguel López León



1.

Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes ya desmoronados
de la carrera de la edad cansados
por quien caduca ya su valentía.

Salime al campo: vi que el sol bebía
los arroyos del hielo desatados,
y del monte quejosos los ganados
que con sombras hurtó su luz al día.

Entré en mi casa: vi que amancillada
de anciana habitación era despojos,
mi báculo más corvo y menos fuerte.

Vencida de la edad sentí mi espada,
y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.

2.

«¡Oh bella Galatea, más suave
que los claveles que tronchó la aurora;
blanca, más que las plumas de aquel ave
que dulce muere y en las aguas mora;
igual en pompa al pájaro que, grave,
su manto azul de tantos ojos dora
cuantas el celestial zafiro estrellas!
¡Oh tú, que en dos incluyes las más bellas!


Pastor soy, mas tan rico de ganados
que los valles impido más vacíos,
los cerros desparezco levantados
y los caudales seco de los ríos;
no los que de sus ubres desatados,
o derivados de los ojos míos,
leche corren, y lágrimas, que iguales
en número a mis bienes son mis males.

3.

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra, que me llevaré el blanco día;
y podrá desatar esta alma mía
hora, a su afán ansioso linsojera;

mas no de esotra parte en la ribera
dejará la memoria en donde ardía;
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa:

Alma a quien todo un Dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido,

su cuerpo dejarán, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrán sentido.
Polvo serán, mas polvo enamorado.

4.

Bermejazo Platero de las cumbres
A cuya luz se espulga la canalla:
La ninfa Dafne, que se afufa y calla,
Si la quieres gozar, paga y no alumbres.

Si quieres ahorrar de pesadumbres,
Ojo del Cielo, trata de compralla:
En confites gastó Marte la malla,
Y la espada en pasteles y en azumbres.

Volvióse en bolsa Júpiter severo,
Levantóse las faldas la doncella
Por recogerle en lluvia de dinero.

Astucia fue de alguna Dueña Estrella,
Que de Estrella sin Dueña no lo infiero:
Febo, pues eres Sol, sírvete de ella

15 comentarios:


  1. arcoiris


    La tarde se vistio de flores
    Cuando paro de llover
    Un cinturon de colores
    En el cielo pude ver
    Viejo y querido arco iris
    Misterio de mi niñez
    Habrá escondido un tesoro?
    Como lei alguna vez?
    Cuantos recuerdos asoman
    Con los pies en el charquito
    Y en el agua de la zanja
    La carrera de barquitos
    Gracias por tu presencia
    En el cielo de mi barrio
    Despertaron viejos sueños
    Tus colores lejendarios
    La alegria de mis nietos
    A la visión del "misterio"
    Completo la tarde hermosa
    De añoranzas y recuerdos.

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  2. Se ha asomado una cígüeña a lo alto del campanario.
    Girando en torno a la torre y al caseròn solitarío;
    ya las golondrinas chillan. Pasaron del blanco invierno,
    de nevascas y ventiscas los crudos soplos de infierno.
    Es una tibia mañana.
    El sol calienta un poquito la pobre tierra soriana.

    Pasados los verdes pinos,
    casi azules, primavera
    se ve brotar en los finos
    chopos de la carretera
    y del río. El Duero corre, terso y mudo, mansamente.
    El campo parece, más que joven, adolescente.

    Entre las hierbas, alguna humilde flor ha nacido,
    azul o blanca. ¡Belleza del campo apenas florido,
    y mística primavera!

    ¡Chopos del camino blanco, álamos de la ribera,
    espuma de la montaña
    ante la azul lejanía;
    sol del día, claro día!
    ¡Hermosa tierra de España!

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  3. Lina
    Volverán las oscuras golondrinas
    en tu balcón sus nidos a colgar,
    y otra vez con el ala a sus cristales
    jugando llamarán.
    Pero aquellas que el vuelo refrenaban
    tu hermosura y mi dicha a contemplar,
    aquellas que aprendieron nuestros nombres...
    ¡esas... no volverán!.

    Volverán las tupidas madreselvas
    de tu jardín las tapias a escalar,
    y otra vez a la tarde aún más hermosas
    sus flores se abrirán.
    Pero aquellas, cuajadas de rocío
    cuyas gotas mirábamos temblar
    y caer como lágrimas del día...
    ¡esas... no volverán!

    Volverán del amor en tus oídos
    las palabras ardientes a sonar;
    tu corazón de su profundo sueño
    tal vez despertará.
    Pero mudo y absorto y de rodillas
    como se adora a Dios ante su altar, ...
    como yo te he querido...; desengáñate,
    ¡así... no te querrán!

    ADOLFO GUSTAVO BÉCQUER

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  4. Desmayarse, atreverse, estar furioso,
    áspero, tierno, liberal, esquivo,
    alentado, mortal, difunto, vivo,
    leal, traidor, cobarde y animoso;

    no hallar fuera del bien centro y reposo,
    mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
    enojado, valiente, fugitivo,
    satisfecho, ofendido, receloso;

    huir el rostro al claro desengaño,
    beber veneno por licor süave,
    olvidar el provecho, amar el daño;

    creer que un cielo en un infierno cabe,
    dar la vida y el alma a un desengaño;
    esto es amor, quien lo probó lo sabe.

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  5. Hola profesor soy Lucía y este es mi soneto:

    Cuando me paro a contemplar mi estado
    y a ver los pasos por dó me ha traído,
    hallo, según por do anduve perdido,
    que a mayor mal pudiera haber llegado;

    mas cuando del camino estoy olvidado,
    a tanto mal no sé por dó he venido:
    sé que me acabo, y mas he yo sentido
    ver acabar conmigo mi cuidado.

    Yo acabaré, que me entregué sin arte
    a quien sabrá perderme y acabarme,
    si quisiere, y aun sabrá querello:

    que pues mi voluntad puede matarme,
    la suya, que no es tanto de mi parte,
    pudiendo, ¿qué hará sino hacello?

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  6. La luna era ese párpado cerrado
    que flotaba en el circo de la nada
    y el niño retenía la mirada
    su hipnótico vagar de astro cegado.

    La noche es un jardín narcotizado
    con esencias de alquimia y sombra helada
    y tu infancia una estrella disecada
    en el taller de niebla del pasado.

    La luna vive ahora en los relojes
    que lanzan sus saetas venenosas
    sobre la esfera blanca de este sueño.

    De este sueño sin fin del que recoges
    la ceniza dorada de esas cosas
    de las cuales un día fuiste dueño


    Felipe Benítez Reyes

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  7. Hola profesor, soy Mario Márquez. Aquí te dejo un soneto

    Mientras por competir con tu cabello
    oro bruñido al sol deslumbra en vano;
    mientras con menosprecio en medio el llano
    Mira tu Blanca frente al Lilio bello;

    mientras a cada labio, por cogello,
    siguen más ojos que al clavel temprano,
    y mientras triunfa con desdén Lozano
    del luciente cristal tu gentil cuello,

    goza cuello,cabello,labio y frente
    antes que lo que fue en tu edad dorada
    oro,lilio,clavel,cristal luciente

    no sólo en plata o vïola truncada
    se vuelva,más tu y ello justamente
    en tierra,en humo,en polvo,en sombra,en nada

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  8. YASMIN

    GRACIAS


    Porque eres tú quien me da la esperanza,
    ilusiones, fuerzas, ganas, sonrisas.
    Porque eres tú quien levanta las brisas
    que agotan llamas que el mundo me lanza.

    Por darme ese amor que nadie conserva.
    Siempre en alerta tus brazos sinceros
    que cubren mi llanto de cuerpo entero
    generosa, altruista, sin reserva.

    Regalas tu risa sin nada a cuenta
    contagiando la mía chabacana
    olvidando lo que mi alma lamenta.

    Y así dichoso despierto mañana
    protegido, cuidado, siempre atenta.
    Por todo ello te quiero, mi hermana.

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  9. Poesia de adanay

    Tarde un dia en conocerte,un mes en enamorarme y me costaria toda una vida olvidarte��

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  10. Hola profe soy adanay aqui te dejo el soneto��

    Tengo miedo a perder la maravilla
    de tus ojos de estatua y el acento
    que de noche me pone en la mejilla
    la solitaria rosa de tu aliento.

    Tengo pena de ser en esta orilla
    tronco sin ramas; y lo que más siento
    es no tener la flor, pulpa o arcilla,
    para el gusano de mi sufrimiento.

    Si tú eres el tesoro oculto mío,
    si eres mi cruz y mi dolor mojado,
    si soy el perro de tu señorío,

    no me dejes perder lo que he ganado
    y decora las aguas de tu río
    con hojas de mi otoño enajenado.

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  11. Hola profe soy adanay aqui te dejo el soneto��

    Tengo miedo a perder la maravilla
    de tus ojos de estatua y el acento
    que de noche me pone en la mejilla
    la solitaria rosa de tu aliento.

    Tengo pena de ser en esta orilla
    tronco sin ramas; y lo que más siento
    es no tener la flor, pulpa o arcilla,
    para el gusano de mi sufrimiento.

    Si tú eres el tesoro oculto mío,
    si eres mi cruz y mi dolor mojado,
    si soy el perro de tu señorío,

    no me dejes perder lo que he ganado
    y decora las aguas de tu río
    con hojas de mi otoño enajenado.

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  12. Ya no quiero más bien que sólo amaros
    ni más vida, Lucinda, que ofreceros
    la que me dais, cuando merezco veros,
    ni ver más luz que vuestros ojos claros.

    Para vivir me basta desearos,
    para ser venturoso conoceros,
    para admirar el mundo engrandeceros
    y para ser Eróstrato abrasaros.

    La pluma y lengua respondiendo a coros
    quieren al cielo espléndido subiros
    donde están los espíritus más puros.

    Que entre tales riquezas y tesoros
    mis lágrimas, mis versos, mis suspiros
    de olvido y tiempo vivirán seguros.

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  13. Cruel amor, ¿tan fieras sinrazones
    tras tanta confusión, tras pena tanta?
    ¿De qué sirve la argolla a la garganta
    a quién jamás huyó de sus prisiones?

    ¿Hierro por premio das a mis pasiones?
    Dueño cruel, tu sinrazón espanta,
    el castigo a la pena se adelanta
    y cuando sirvo bien hierros me pones.

    ¡Gentil laurel, amor; buenos despojos!
    Y en un sujeto a tus mudanzas firme
    hierro,virote, lágrimas y enojos.

    Mas pienso que has querido persuadirme
    que trayendo los hierros a los ojos
    no pueda de la causa arrepentirme.

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  14. pensare en ti
    pensare que te conoci,
    sentire tu presencia
    sentire que estas aqui
    sabre que existes,
    sabre queme conoces
    y siempre me ilusionare,
    como el dia en el que te conoci.

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  15. Poema



    Inmóvil en la luz, pero danzante,
    tu movimiento a la quietud se cría
    en la cima del vértigo se alía
    deteniendo, no al vuelo, sí al instante.

    Luz que no se derrama, ya diamante,
    detenido esplendor del mediodía,
    sol que no se consume ni se enfría
    de cenizas y fuego equidistante.

    Espada, llama, incendio cincelado,
    que ni mi sed aviva ni la mata,
    absorta luz, lucero ensimismado:

    tu cuerpo de sí mismo se desata
    y cae y se dispersa tu blancura
    y vuelves a ser agua y tierra oscura.

    OCTAVIO PAZ

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