Estimados Poeliteratos:
En esta entrada os paso el material de la sesión del 14 de enero del 2026 de la asignatura Comentario de texto o Desarrollo de un tema general de actualidad. Espero que os sea de ayuda.
Atentamente,
Alejandro. Aguilar Bravo.
La acera
La acera es uno de esos inventos urbanos que parecen pensados para la convivencia. Por ella circula la vida en zapatillas: el vecino que baja a por el periódico, la madre que arrastra el carrito del niño, el estudiante que camina mirando el móvil como si fuera una brújula existencial. La acera es democrática, horizontal y pública. Nadie la registra al salir de casa, nadie la considera peligrosa a plena luz del día. Sin embargo, como ocurre con algunos personajes educados, la acera guarda un reverso oscuro que solo se revela a ciertas personas y en determinados momentos. Para muchas mujeres, ese tramo de baldosas es una frontera incierta entre la normalidad y la amenaza.
El acoso callejero no irrumpe con estruendo; se desliza con la sutileza de lo cotidiano. No suele llevar navaja ni aliento a alcohol, sino frases supuestamente inofensivas, miradas que se alargan como chicles bajo la suela, silbidos que pretenden pasar por halago. El acosador actúa convencido de su impunidad: se siente amparado por el ruido del tráfico, por la prisa ajena, por esa vieja tradición de confundir el espacio público con un escenario donde exhibir su virilidad de saldo. Cree que la calle le pertenece y que los cuerpos que la cruzan están ahí para adornarla.
Mientras tanto, la mujer camina calculando distancias, repasando mentalmente portales abiertos, ajustando el paso para no parecer ni demasiado rápida ni demasiado lenta. A veces finge una llamada urgente; otras, aprieta las llaves en el puño como si fueran un arma heredada de tiempos prehistóricos. No hay testigos porque todos miran al frente, y no hay delito aparente porque la frontera entre la grosería y la amenaza es lo bastante difusa como para que el miedo quede siempre en manos de quien lo siente. Así, la acera se convierte en un escenario donde uno actúa y otra resiste.
Al llegar a casa, la puerta se cierra, pero el episodio no se queda fuera. Permanece como un zumbido leve, una incomodidad difícil de explicar a quien jamás la ha vivido. Nadie ha sido golpeado, nadie ha gritado, y sin embargo la libertad ha encogido unos centímetros. Tal vez algún día la acera recupere su inocencia original y vuelva a ser solo un lugar de paso, no una prueba diaria de valentía. Hasta entonces, convendría recordar que las ciudades no se miden solo por sus avenidas o sus monumentos, sino por la tranquilidad con la que se puede caminar por ellas sin sentir que alguien, desde la cuneta, cree tener derecho a decir algo.
- Elabora el resumen del texto (de 5 a 8 líneas) (3 puntos)
- Escribe el tema del texto a partir de las tres opciones que se ofrecen (2 puntos)
- La transformación de la acera en un espacio simbólico que refleja el acoso callejero y la desigualdad en el uso del espacio público.
- La inseguridad general de las ciudades modernas y la necesidad de aumentar la vigilancia policial en las calles.
- Los cambios en la vida urbana provocados por el ritmo acelerado y el uso del teléfono móvil en los espacios públicos.
- Elabora el comentario personal de la composición (De 15 a 18 líneas) (5 puntos)
PRESENTACIÓN DISEÑADA EN CANVAS
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