Estimados Poeliteratos:
En esta entrada os presento la 3.ª sesión de la Unidad de Programación 2. La palabra se transforma, la novela evoluciona, centrada en el estudio de la narrativa española desde 1940 hasta 1975, correspondiente a la segunda pregunta teórica del bloque de Educación Literaria.
A lo largo de esta sesión, conoceremos la evolución de la novela española durante la posguerra, prestando especial atención a las principales tendencias narrativas de los años cuarenta, cincuenta y sesenta, así como a sus autores y obras más representativas.
Para ello, realizaremos una serie de actividades que nos permitirán comprender las características de la novela existencial, el realismo social y la narrativa experimental, relacionándolas con el contexto histórico y cultural en el que surgieron.
Asimismo, comenzaremos a preparar las preguntas cortas de Educación Literaria, siguiendo el modelo de la PAU.
Espero que os sea de ayuda.
Atentamente,
Alejandro Aguilar Bravo.
1.ª Actividad. Actividad de repaso. Corrección de actividades.
Descripción de la actividad. Corrección de las actividades realizadas en la sesión anterior (UP2. 2.ª sesión), centradas en el estudio de los morfemas flexivos nominales de género y número, prestando especial atención a las dificultades detectadas en el análisis morfológico.
Recurso. La actividad se corregirá en la libreta del alumno y su seguimiento será anotado en el cuaderno del profesor.
Agrupamiento. Actividad en gran grupo.
Tiempo estimado. 10 minutos.
2.ª Actividad. Actividad de inicio y motivación. ¿Qué conocemos de la narrativa española desde 1940 hasta 1975?
Descripción de la actividad. Basado en el principio metodológico de la gamificación, se realizará una actividad sobre los principales conceptos de la novela española desde 1940 hasta 1975.
Recurso. El enlace de la actividad es el siguiente: ¿Qué conocemos... La narrativa española hasta 1940 a 1975?
3.ª Actividad. Actividad de inicio y motivación. Producto Audiovisual. La narrativa española desde 1940 hasta 1975.
Descripción de la actividad. Visionado de un producto audiovisual sobre la novela española desde 1940 hasta 1975. Tras ello, se le pedirá al alumnado que nos indiquen las principales obras y autores del periodo.
Recurso. El enlace de la actividad es el siguiente: https://youtu.be/bfVvGDK-Mes?si=qyV4Q2PLQnCxb2fW
Agrupamiento. Actividad en gran grupo.
Tiempo estimado. 15 minutos.
4.ª Actividad. Actividad de desarrollo y motivación. Preguntas cortas. La narrativa española desde 1940 a 1975.
Descripción de la actividad. A partir de un tarjetero interactivo, el alumnado irá respondiendo a las 19 preguntas cortas que se presentan imitando el modelo de la Prueba de Evaluación de Acceso a la Universidad.
PREGUNTAS CORTAS. La narrativa española desde 1940 hasta 1975.
- Indique dos características de la novela existencial de los años 40 y un autor representativo. (0,5 puntos)
- Cite dos autores de la novela social de los años 50 y una obra de cada uno. (0,5 puntos)
- Explique brevemente en qué consiste la novela experimental de los años 60 y mencione un ejemplo. (0,5 puntos)
- Explica las principales diferencias literarias entre la corriente de la novela existencialista de Carmen Laforet y la del tremendismo de Camilo José Cela
- Comenta los principales rasgos característicos de la novela española en el exilio y cita algunos de sus autores y obras más destacadas
- Señala otras dos etapas por las que atravesó la novela española durante la dictadura franquista y menciona sus características definitorias más importantes.
- La narrativa de Camilo José Cela abarca buena parte de la etapa literaria que se desarrolla durante la dictadura franquista: señala cuáles de sus obras destacan en este período, contextualizando dentro de su década correspondiente y cita sus rasgos más importantes.
- Explica las principales características de la novela de la década de los años cincuenta y cita a dos de las autoras más destacadas.
- A partir de los años sesenta, la novela española entra en una etapa de experimentación: comenta brevemente a qué autor y qué obra suya tomamos como referentes de esta década de experimentación.
- Explica las características más representativas de la novela existencial de posguerra y cita dos autores y una obra de cada uno.
- ¿Qué diferencias presenta la narrativa tremendista respecto a la existencialista? Explica con ejemplos de Cela y Laforet.
- ¿Qué importancia tuvo la censura en la evolución de la novela española durante el franquismo? Ilustra tu respuesta con ejemplos concretos.
- Señala las principales características de la novela social de los años 50 y comenta una obra clave del período.
- ¿Qué innovaciones introduce Luis Martín-Santos en Tiempo de silencio? Justifica por qué se considera una obra de transición hacia la novela experimental.
- Comenta los elementos propios del realismo social en la obra El Jarama de Rafael Sánchez Ferlosio.
- ¿Qué evolución experimenta la novela durante la posguerra hasta llegar al experimentalismo de los 60?
- ¿Cómo influyen las corrientes narrativas europeas y latinoamericanas en la novela española de los años 60?
- ¿Qué aportaciones hace Carmen Martín Gaite a la novela española del franquismo? Cita una de sus obras más representativas.
- Explica brevemente el papel del narrador y del tiempo en la novela Tiempo de silencio.
Recurso. El enlace de la actividad es el siguiente: Narrativa española desde 1940 hasta 1975
Agrupamiento. Actividad en parejas.
Tiempo estimado. 25 minutos
TEORÍA. La narrativa española desde 1940 hasta 1975
La Guerra Civil española (1936-1939) supuso una profunda ruptura en la evolución de la narrativa española. El exilio de numerosos escritores, la censura franquista y el aislamiento cultural dificultaron la continuidad de las tendencias literarias anteriores y el contacto con las innovaciones europeas. Durante la dictadura, la novela evolucionó a través de tres grandes tendencias: la novela existencial y tremendista de los años cuarenta, la novela social de los cincuenta y la novela experimental de los sesenta.
Paralelamente, se desarrolló una importante narrativa en el exilio, cuyos temas principales fueron el recuerdo de España, la nostalgia, el desarraigo, la Guerra Civil y sus consecuencias. Entre sus representantes destacan Ramón J. Sender, autor de Réquiem por un campesino español (1953); Max Aub, con el ciclo narrativo El laberinto mágico, iniciado con Campo cerrado (1943); Francisco Ayala, autor de Muertes de perro (1958); Rosa Chacel, con Memorias de Leticia Valle (1945), y Arturo Barea, autor de La forja de un rebelde (1941-1946).
Durante los años cuarenta predominaron dos tendencias que reflejaban la difícil realidad de la posguerra. La novela existencial se caracterizó por presentar personajes solitarios, angustiados e inadaptados, preocupados por la muerte, la frustración y el sentido de la existencia. Su obra más representativa es Nada (1945), de Carmen Laforet, que narra la experiencia de Andrea, una joven que llega a Barcelona y descubre un ambiente familiar opresivo, marcado por la violencia y la miseria moral. También destaca La sombra del ciprés es alargada (1948), de Miguel Delibes. Por su parte, la novela tremendista acentuó los aspectos más violentos, crueles y desagradables de la realidad, con influencias del naturalismo, la picaresca y el esperpento. Su principal representante fue Camilo José Cela, autor de La familia de Pascual Duarte (1942), narración en primera persona de un condenado a muerte cuya vida está marcada por la pobreza, la violencia y la fatalidad. La diferencia fundamental entre ambas tendencias reside en que la novela existencial profundiza en la angustia psicológica, mientras que el tremendismo intensifica la representación de la violencia y la degradación humana.
En los años cincuenta surgió la novela social, que superó el individualismo de la década anterior para centrarse en la denuncia de las desigualdades, la pobreza y las difíciles condiciones de vida de la sociedad española. Sus características principales fueron el compromiso social, el protagonismo colectivo, el lenguaje sencillo y coloquial, la importancia del diálogo y el objetivismo narrativo, técnica que presenta los acontecimientos con una intervención mínima del narrador, como si se tratara de una cámara cinematográfica. Se distinguen dos tendencias: el neorrealismo, más interesado en la vida cotidiana y la elaboración literaria, representado por Ana María Matute, Ignacio Aldecoa, Carmen Martín Gaite y Rafael Sánchez Ferlosio; y el realismo social crítico, de denuncia más explícita, con autores como Jesús López Pacheco, Antonio Ferres, Armando López Salinas y Alfonso Grosso.
La obra que inició esta renovación fue La colmena (1951), de Camilo José Cela, publicada inicialmente en Buenos Aires debido a los obstáculos de la censura. La novela retrata la vida cotidiana del Madrid de posguerra mediante numerosos personajes, una estructura fragmentaria y la técnica del contrapunto, que permite alternar diferentes historias. Otra obra fundamental es El Jarama (1956), de Rafael Sánchez Ferlosio, que narra una jornada dominical de un grupo de jóvenes junto al río Jarama. Constituye uno de los mejores ejemplos del objetivismo, gracias al predominio del diálogo, la reproducción del habla coloquial y la escasa intervención del narrador. También destacan Entre visillos (1957), de Carmen Martín Gaite, que denuncia las limitaciones sociales impuestas a las mujeres y las dificultades de comunicación en una ciudad de provincias, y Primera memoria (1959), de Ana María Matute, centrada en la pérdida de la inocencia durante la adolescencia.
A comienzos de los años sesenta, el agotamiento del realismo social favoreció la aparición de la novela experimental, influida por escritores europeos como James Joyce, Marcel Proust y William Faulkner, así como por la nueva narrativa hispanoamericana, especialmente por autores como Mario Vargas Llosa. Esta tendencia defendía una mayor libertad artística y una profunda renovación de las técnicas narrativas. Sus principales características fueron el subjetivismo, el monólogo interior para reproducir los pensamientos de los personajes, el perspectivismo o presentación de distintos puntos de vista, la ruptura del orden cronológico mediante saltos temporales, la fragmentación de la estructura narrativa, la creación de espacios simbólicos, la incorporación de documentos y materiales diversos, y la experimentación lingüística mediante diferentes registros, recursos retóricos y alteraciones tipográficas.
La obra fundamental de esta renovación fue Tiempo de silencio (1962), de Luis Martín-Santos, que narra la historia de Pedro, un joven médico investigador cuyo futuro profesional se ve frustrado por las circunstancias sociales de la España de posguerra. La novela conserva la crítica social, pero introduce importantes innovaciones: un narrador en tercera persona que incorpora comentarios irónicos y reflexiones, aproximaciones a la conciencia de los personajes mediante el monólogo interior, alteraciones del tiempo narrativo, una estructura organizada en secuencias y un lenguaje elaborado, lleno de referencias culturales y recursos expresivos. Por ello, se considera una obra decisiva en el paso del realismo social a la novela experimental. Otras novelas representativas son Cinco horas con Mario (1966), de Miguel Delibes, construida mediante el extenso monólogo de una mujer ante el cadáver de su marido; Señas de identidad (1966), de Juan Goytisolo, y Volverás a Región (1967), de Juan Benet. Esta renovación continuó durante los años setenta con obras como Si te dicen que caí (1973), de Juan Marsé.
Durante todo este periodo, la censura franquista condicionó profundamente la evolución de la narrativa, al limitar el tratamiento de determinados asuntos políticos, sociales y morales. Como consecuencia, algunos escritores recurrieron a la crítica indirecta, la ironía o el simbolismo, mientras que otros publicaron sus obras en el extranjero. En definitiva, la novela española evolucionó desde la angustia individual y la violencia de los años cuarenta hacia la denuncia social de los cincuenta y, finalmente, hacia la renovación formal y estilística de los sesenta, sin abandonar por completo su preocupación por la realidad española.









No hay comentarios:
Publicar un comentario